Usuario

En línea

Hay 23 invitados en línea

Visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy66
mod_vvisit_counterAyer614
mod_vvisit_counterEsta Semana1189
mod_vvisit_counterEste Mes11246
mod_vvisit_counterTotal534427
Visitors Counter 1.0.2
Algo diferente PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Alex   
martes, 15 de julio de 2008

Aunque han pasado 7 meses esto sigue funcionando igual...

Comienzo mi diario peregrinar al lugar donde las ilusiones dormitan aletargadas deseando poder salir, donde la creatividad se ve cercenada por la losa del ritualismo, donde la imaginación decide dormir durante varias horas solo despertándose de su letargo como consecuencia de los titulares de los periódicos, o de recuerdos que llegan a la mente desde otro rincón de la cabeza, para sacudirlo todo y ponerlo de nuevo en orden, eso dura un instante, pero merece la pena la sensación, es como si todo se parase excepto la imaginación. 

Como cada día me cruzo con las mismas personas, las mismas personas, los mismos gestos, tal vez, alguno esboza una leve sonrisa, o cambia la mueca, cuando nos cruzamos y deben apartarse a un lado o a otro, cada esquina puede ser una diversión matutina, algo que te saca de la rutina, en ese momento se establece una conversación que no por banal, deja de ser animada: 

-         Uy

-         Perdón

-         No importa

-         Hasta luego 

Eso es todo, pero esta breve charla se ameniza con una danza, que no es otra cosa que el moverse de un lado a otro para dejar pasar o mantenerse firme en la posición, es la primera gran decisión de la mañana, cuando todavía no se puede razonar más allá de un instante.  La rutina se rompe y la sonrisa aparece, lo cual ya es de agradecer, siempre es más agradable una danza y una sonrisa que el claxon de un coche, o la voz airada de un conductor.

Los indicadores del transcurso del tiempo van poco a poco cambiando, actualizando la información para los peatones, dándonos datos sobre las estaciones del año, sobre lo que debemos ver, lo que debemos comer, lo que debemos beber, donde debemos vestir, como debe ser nuestro cuerpo, como debemos ser modernos, aunque todos seamos iguales, pero seremos modernos.  Me asaltan en esos momentos algunas imágenes de películas antiguas sobre el futuro, Metrópolis o 1984, puede que fueran exageradas, o puede que no, son llevar al exceso lo que está ocurriendo, enseñarnos un futuro no tan lejano, con un eslogan que diría “sea moderno, sea igual”, o algo por el estilo.

Igualmente me cruzo con integrantes de tribus urbanas camuflados, dentro de poco tiempo se convertirán en un grupo que tratará de imponerse a los demás en el campo de batalla que le tienen preparados en sus recintos cerrados y amurallados, como si los tuvieran escondidos del resto de la sociedad, como si la mochila que llevan les impidiera comprender el papel que juegan.  A ellos van dirigidos fundamentalmente los indicadores del transcurso del tiempo.

Sin embargo hoy he notado algo raro en todos estos individuos, en lugar de mirar al suelo, o de refilón, todos me miraban de manera directa, y todos cambiaban el gesto, en sus ojos podía verse incomprensión, temor, asombro, recelo, desconfianza.  No alcanzo a comprender porque hoy todos esos ojos esquivos me miran directamente. 

Paso junto a un escaparate de esos que ofrecen cosas que necesitas, o no, y el cristal me devuelve mi imagen, y puedo comprobar que estoy sonriendo, llevo todo el camino con una gran sonrisa en la cara, y eso ha roto mi monotonía y la de los demás. 

Ahora me explico el que algunas de las personas esbozaran una sonrisa al verme, van a tener razón con eso de que es muy contagiosa.

Comentarios
Añadir nuevoBuscarRSS
Me ha flipado!!!
Evaristo (Unregistered) 2008-07-21 11:04:53

Quiero más mucho más, que bueno!!!!
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!
 
< Anterior   Siguiente >